El bruxismo es un hábito parafuncional. Es un contacto dentario distinto de los de la masticación y deglución. El diagnóstico es establecido durante un examen dental.
El bruxismo es inconsciente hasta que se hace del conocimiento del paciente, el primero en detectarlo es el dentista al observar el desgaste exagerado de los dientes (facetas) en áreas funcionales y desgaste moderado en áreas no funcionales, ensanchamiento de las zonas oclusales y reducción de la dimensión vertical, o altura, de la cara.
En ocasiones son los familiares quienes ponen en alerta al paciente pues de silencioso se vuelve sonoro y molesto.
Se produce una sobrecarga muscular a nivel de los músculos de la masticación y a través de cadenas musculares puede afectar también a la musculatura de cuello cursando con dolores de cabeza y cuello frecuentes.